Cannabis y neurodesarrollo


Expresión de receptores a Glutamato después de la exposición juvenil a canabinoides y su correlato con la ejecución de una tarea de discriminación


No que no lo imagináramos, pero el uso regular e intensivo de la cannabis durante la juventud trae consigo efectos profundos en el funcionamiento de nuestro cerebro. ¿Es mayor el impacto que cuando se consume ya entrada la adultez? Respuesta breve: sí, y bastante. Es un buen momento para hablar claramente sobre las consecuencias de fumar mariguana.

 
Registro de conducta sexual de los roedores.

Registro de conducta sexual de los roedores.

La marihuana tiene una mayor repercusión neurológica si se consume antes de la maduración cerebral. El uso de la marihuana durante las etapas de neurodesarrollo disminuye la expresión de los receptores al glutamato: los lleva a la baja. Basados en este principio, científicos del laboratorio de investigación en neurociencias de la IBERO han descubierto que el consumo durante las etapas tempranas del cerebro produce un incremento sustantivo en los errores de omisión y afecta la apreciación temporal. De acuerdo al doctor Oscar Galicia Castillo, el consumo de cannabis durante las etapas de neurodesarrollo puede provocar una disminución de hasta 18 puntos de coeficiente intelectual, por lo que el rendimiento académico y laboral de los jóvenes consumidores podría verse afectado.

De acuerdo al doctor Galicia, existe todavía una ignorancia gigantesca sobre el efecto de los canabinoides en la conducta humana. Sin embargo, el corpus de investigación está creciendo gracias a dos factores: por una parte, el creciente interés en la marihuana, los canabinoides, su relación con el cerebro humano y sus múltiples aplicaciones médicas. Buena parte de estas oleadas de investigación han sucedido gracias al trabajo fundacional de Raphael Mechoulam, el padre de la investigación moderna con canabinoides. Su trabajo, como él mismo lo ha declarado, no es nuevo. Pero estrictamente hablando, la ciencia moderna y la cannabis tardaron mucho tiempo en encontrarse.

El segundo disparador de los estudios sobre canabinoides ha sido su desregulación. Un buen ejemplo es la Universidad del Estado de Colorado, que cuenta ya con un importante Instituto de Investigación de la Cannabis, cuya fundación en 2016 solo pudo suceder tras la desregulación de los canabinoides en el estado del oeste montañoso de los Estados Unidos, en 2014. Se ha visto que –más allá del uso recreativo– desregular los canabinoides es positivo para la investigación, los mercados y la innovación.

En México, debido a las anticuadas restricciones en torno al uso de la mariguana, existe un rezago importante en los trabajos de investigación, aunque trabajos como el de la IBERO están cambiando este panorama. Pero ellos no trabajan con mariguana, sino con anandamida, un canabinoide generado de forma natural por nuestros organismos. La anandamida fue bautizada así por el doctor Mechoulam, quien se inspiró en el vocablo sánscrito ananda, que significa dicha o felicidad. El THC (tetrahidrocannabinol) contenido en las variedades de Cannabis no hace sino imitar las acciones de la anandamida.

Desde el punto de vista conductual, el consumo de mariguana en etapas de neurodesarrollo provoca una afectación a la percepción del tiempo.

Es así como el laboratorio de la IBERO, y otros, le han dado la vuelta a las restricciones: mediante el uso de la anandamida. Pero hacen falta más laboratorios y especialistas en el tema: los canabinoides generados orgánicamente por el cuerpo humano regulan al menos una veintena de funciones que incluyen la fertilidad, el embarazo, el desarrollo pre y posnatal, el apetito, el estado de ánimo, el dolor, la memoria, la motivación y los efectos neurobiológicos de la actividad física, entre otros.

Los recientes hallazgos del laboratorio de investigación en neurociencias (LIN) deberían ser un aliciente para abrir el campo a los investigadores. El LIN ha descubierto recientemente que el consumo de canabinoides previo a la madurez cerebral provoca una baja en los receptores al glutamato. Pero ¿qué es el glutamato y para qué sirven sus receptores? Explica el doctor Galicia: “El glutamato es un neurotransmisor como muchos que tenemos en el cerebro. Está asociado a funciones como la memoria y el aprendizaje, y es un transmisor que se activa solo en circunstancias muy especiales de aprendizaje o de memoria o que requieran de atención”. Cuando el individuo se encuentra en un proceso de aprendizaje, el sistema glutamatérgico se activa para poder ejercer esa función.

Las neuronas forman una vasta red de transmisión de señales eléctricas. Pero las señales son transmitidas entre neurona y neurona de forma electroquímica. Para que una neurona pueda recibir la información química en la sinapsis requiere de receptores. El receptor asignado al glutamato es el NMDA, o N-metil-D-aspartato. La correcta activación y funcionamiento del NMDA permite el flujo de iones de calcio: una actividad crucial para la plasticidad neuronal, el aprendizaje y la memoria.

Si el glutamato es, por decirlo de alguna manera, un mensaje radial, entonces el NMDA es la antena sin la cual nuestro radiorreceptor no es capaz de decodificar el mensaje del glutamato. “El problema del receptor NMDA es que debe guardar un equilibrio muy preciso en su funcionamiento. Si el receptor funciona un poco menos de lo que debería, podemos apreciar problemas a nivel cognoscitivo, memoria y aprendizaje; si funciona por encima de su actividad normal, puede haber algún tipo de disfunción fisiológica como crisis de tipo epilépticas”, explica el doctor Galicia. Es aquí donde entran los canabinoides.

Los receptores NMDA de jóvenes usuarios de mariguana se ven más afectados que los de adultos consumidores por la sencilla razón de que el cerebro adulto ha alcanzado su máximo de conectividad. El proceso de conectividad no es sino la consolidación de la materia blanca, o mielinización, del cerebro. Se trata de un largo proceso que comienza desde el desarrollo fetal y concluye cerca de los 21 años para las mujeres y los 25 para los hombres. En términos neurológicos –que no psicológicos– el cerebro femenino madura antes que el masculino.

El largo proceso antes de alcanzar la madurez cerebral es conocido como neurodesarrollo. Cuando una persona consume mariguana antes de la mielinización de su cerebro, no solo tendrá mayor dificultad para abandonar el consumo, sino que la falta de receptores NMDA conducirá a un déficit cognoscitivo que se manifestará de dos formas: los errores por omisión y la percepción distendida del tiempo. Este es el gran hallazgo del equipo liderado por el doctor Galicia.

Pero vayamos por partes. El error por omisión es un tipo de error de atención que consiste en pasar por alto un detalle evidente, contundente, con una significativa energía ambiental. Una imagen pequeña o un sonido de baja intensidad pueden ser pasados por alto por la mayoría de los cerebros: no es grave. Pero cuando un estímulo profundamente perceptible no atrapa la percepción del individuo, entonces hablamos de un error por omisión. (Otro ejemplo de error atentivo es la detección falsa: llamarle rojo al azul o azul al verde). “Un cerebro en estado normal no tendría problemas para detectar esos estímulos, pero un cerebro bajo el efecto de los canabinoides tiene problemas para detectar algo que debería poder detectar”, explica Galicia Castillo. Estos errores son una consecuencia directa de la falta de receptores NMDA, a su vez provocados por el consumo continuo de la mariguana durante las etapas de neurodesarrollo.

El daño neurológico es reversible si en tu ambiente hay necesidad de resolver problemas, planear cosas, usar tu cognición al máximo.

El segundo impacto de esta baja de receptores sucede en la apreciación temporal. Para los neurocientíficos, la percepción del tiempo y sus distorsiones no son sino mecanismos neurales. Desde el punto de vista conductual, el consumo de mariguana en etapas de neurodesarrollo provoca una afectación a la percepción del tiempo. Más específicamente, una ralentización del mismo: el individuo tiende a creer que más tiempo del normal ha pasado. Hay, diríase, un desfase entre el tiempo cronométrico y el percibido. Por el contrario, para usuarios de drogas estimulantes como la cocaína o anfetaminas, el tiempo pasa volando.

Este hallazgo viene a comprobar lo que la sabiduría popular o anecdótica ya había anotado: que la percepción temporal de las personas afectadas por un alto consumo de mariguana es distinta a la media. De ahí, quizá, que su trato tienda a ser más displicente, aletargado e incluso desmotivado. La percepción ralentizada del tiempo ha sido observada en estudios sobre depresión, tedio, trabajo no rutinario y hasta entonación.

Pero este daño neurológico no tiene por qué ser definitivo. El doctor Galicia explica que, si las expresiones de NMDA se dan por demanda cognoscitiva, entonces los receptores se expresarán nuevamente “si en tu ambiente hay necesidad de resolver problemas, planear cosas, usar tu cognición al máximo. Se expresan porque haces un esfuerzo cognoscitivo”. Es decir, lo que popularmente se conoce como salir de la zona de confort.

Los resultados de esta investigación se encuentran a la espera de ser revisados por alguna publicación indizada pertinente. Mientras tanto, el LIN tiene ambiciosos planes bajo la manga: se encuentran en pláticas para llevar a cabo un estudio para evaluar el efecto de los canabinoides en algunos modelos de epilepsia. Dicho estudio sería llevado a cabo en colaboración con el Instituto Nacional de Psiquiatría y el Departamento de Ingeniería de la IBERO: los primeros para entender la enfermedad y los segundos para monitorear la actividad motora de las crisis.

La mariguana seguirá dando de qué hablar durante un buen rato.


Expresión de receptores a Glutamato después de la exposición juvenil a canabinoides y su correlato con la ejecución de una tarea de discriminación

Grupo de Investigación Interdisciplinar

Temporalidad: 1 año (2017-2018)


Dr. Oscar Galicia Castillo

Dr. Mario Buenrostro Jáuregui — Departamento de Psicología

Dra. Cinthya Cruz del Castillo — Departamento de Psicología

Dr. Hugo Sánchez Castillo — Departamento de Fisiología, Facultad de Psicología, UNAM

Mtra. Verónica García Salcedo — Departamento de Biología, Facultad de Ciencias, UAEM

Dr. Ulises Aguilera Reyes — Departamento de Biología, Facultad de Ciencias, UAEM